Este proyecto reinterpreta la elegancia del estilo mid-century desde una mirada contemporánea. La arquitectura, el mobiliario y la iluminación se diseñan como una única composición, creando espacios envolventes, equilibrados y visualmente conectados.
El lacado mate en tonos verde grisáceo y grafito recorre paredes, puertas, armarios y mobiliario a medida. Los paneles enmarcados aportan profundidad y ritmo, al mismo tiempo que integran accesos y zonas de almacenaje para conseguir una imagen continua, limpia y arquitectónica.
La intensidad de los colores oscuros se equilibra con la calidez de la madera de nogal, presente en puertas, revestimientos, mobiliario y detalles estructurales. Los acentos en terracota, verde mineral y tonos neutros suavizan el conjunto y aportan una identidad elegante sin romper su armonía.
Los separadores de vidrio, madera y perfiles oscuros organizan las distintas estancias sin aislarlas por completo. Permiten que la luz, las perspectivas y los materiales atraviesen la vivienda, generando una relación fluida entre salón, comedor, dormitorio, vestidor y baño.
El bronce de acabado metálico y ligeramente envejecido introduce contraste, textura y luminosidad. Aplicado en paneles decorativos, hornacinas y elementos de iluminación, se convierte en un punto focal que refleja la luz cálida y realza la profundidad de los tonos lacados.
Madera, lacado, vidrio y bronce se combinan para construir una vivienda con carácter, continuidad y una elegancia atemporal.