Las puertas correderas de tamaño normal son una solución lógica cuando el espacio necesita fluidez, ahorro de paso y orden visual, sin alterar la arquitectura existente. Funcionan especialmente bien en viviendas ya construidas, reformas parciales o estancias donde una puerta abatible no es la opción más práctica.
Este tipo de puertas correderas de interior permiten liberar espacio útil, mejorar la circulación y mantener una estética limpia. Ya sea en paso a cocinas, salones, dormitorios o zonas de trabajo, su valor está en cómo resuelven el día a día sin imponerse visualmente.
En Kapitel trabajamos las puertas correderas estándar con el mismo criterio que cualquier otra pieza arquitectónica: hojas bien proporcionadas, acabados cuidados —lacados o madera— y sistemas de deslizamiento suaves y fiables. El objetivo no es destacar, sino integrarse correctamente en el conjunto del espacio.
Son puertas pensadas para quienes no necesitan cambiar alturas ni estructuras, pero sí quieren una solución bien hecha, duradera y coherente con el resto del proyecto. Porque una puerta corredera bien ejecutada no se nota… y precisamente por eso funciona.